REFORMA AGRARIA
Para muchos de nosotros la palabra REFORMA indica cambios o reestructuraciòn de algo que ya venia funcionando, pero muchas veces no nos tomamos la molestia de indagar a profundidad que hay detrás de dichos cambios.
Una reforma agraria es un conjunto de medidas politicas, económicas, sociales y legislativas impulsadas con el fin de modificar la estructura de la propiedad y producción de la tierra.
A lo largo de la historia de América Latina, uno de los ejes principales del conflicto ha sido la lucha por la apropiación de la tierra.
En Colombia, desde la década de los 40 hasta la actualidad se vive un inmenso conflicto por la apropiación del territorio. Este conflicto se sostiene y se renueva hasta la actualidad a lo largo y a lo ancho de nuestro país generando la miseria y muerte de miles de personas.
La guerrilla, el estado, los paramilitares y los diversos medios de comunicación, todo esto asociado al narcotráfico se profundiza ignorando por completo a quienes habitan, quienes trabajan, quienes viven en estas tierras: los campesinos.
Así, los campesinos, acorralados por el estado, las fumigaciones, los asesinatos, el bloqueo económico y sanitario y la constante presión de los grupos económicos para que les vendan sus tierras, se ven totalmente presionados a desplazarse, a abandonar la zona.
Estas tierras son luego apropiadas ya sea por estos grupos, por los paramilitares, por la oligarquía ganadera o por narcotraficantes que los continúan usando como base para el lavado de dinero.
¿Qué propone el estado? El estado colombiano, mediante el Plan Colombia y el Plan Nacional de Desarrollo, propone sustituir las plantaciones de coca por la palma aceitera, cacao, caucho o maderables. Por medio de lo que denomina "alianzas estratégicas", los campesinos deberían unirse a los grandes empresarios y así generar supuestos "polos de desarrollo". Esta experiencia, que ni siquiera es propia ya que es copiada de Malasia, Tailandia e Indonesia, ya ha demostrado allí las terribles consecuencias ecológicas, culturales y étnicas. Se trataría de incorporar a los campesinos en los cultivos de uso legal, pero sin modificar en absoluto su situación de marginalidad vigente de nuestros campesinos. una discusión que se hace cada vez más necesaria y urgente en este país.
En este caso, los campesinos han avanzado en la construcción de proyectos alternativos propios, coherentes con sus lógicas de producción y con la idea vde no abandonar las tierras, que se ha transformado en una lucha por sí misma.
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